La pasion de Maria Rosario
RECLAMO DE MARIA ROSARIO A LA ESFINGE DE SAN MIGUEL Como creer que no eres cierto si me fundí en tú carne, como explicarle a mi cuerpo que tú mirada es pétrea, si tantas veces tus ojos me traspasaron revolcando pensamientos con deseos, si estos miraron mi piel joven, cuando ni el rey de los paganos tenía acceso a mis muslos ni a mis pechos y tú me desnudaste sin prejuicios, sin permisos, sin vergüenzas. De donde entonces fueron las caricias de tus manos firmes de tus brazos en mi pecho, cuando levantaste mis nalgas hasta tu rostro y este engullo mi aliento y el sabor de los oscuro que al beberlo me iluminaba el cielo y todos los ángeles gritaban a coro y aplaudían tus bestialidades, transfigurando los rostros de los rubicundos querubines en precoces siniestros que me acariciaban con manos tiernas y deseo insano, sin destreza pero con vulgar fuerza. Como entonces que tu lanza de fuego me quemo y me traspaso, me volteo, me azoto, desfiguro mis formas y el dolor de mis entrañas en s...