Maria Rosario ante el viacrusis
Te vi arrastrar con el peso de la cruz, ¡ Grite ¡ Quise lamer tus heridas para calmar tu dolor, el cielo no respondía, mis alaridos confundidos con lamentos, con barullos , con el ladrido del perro negro que gruñía y festejaba burlón confundido en la jauría, me arrastre en la multitud, quise calmar tu sed, me ofusque, me ofendí, me azote en el fango, en el polvo, en las piedras, en las lozas, en el zacate seco y aplastado por las pisadas de mil sandalias, jure entregar mi vida a cambio de la tuya ¿ Donde estaban mis santos, a donde mis plegarias ? palabras muertas si en los hechos no puedo quitarte la pena, la vergüenza, el dolor, a donde el ejercito glorioso de mis santos, blasfeme hasta asegurarme el camino directo al infierno, de que valen todos ellos si mi rey, si tu mi rey, si tu mi guía, si tu guía, si tu a mi nuestra, toda inspiración ¡ blasfemé ¡ contra todo, contra todos, porque tú, a donde quise gritar, pero sólo alcance a gemir, ¿ a donde ? está el párroco de los dom...