ANGEL
ANGEL
A veces algo rompe la monotonía....ese día , un lindo ángel que tomo el asiento justo delante de mi...me quede inpaviido, sólo la mire, era linda de pies a cabeza, con un rostro pálido, casi transparente, diría mi madre- lamparoso- , como recién lavado sin gota de maquillaje o al menos un atizbo de menjurge, crema, bloqueador, bronceador, emulsificante y tanta juerga de hoy en día, en mis tiempos sólo una crema nívea o teatrical, suave, rica , untuosa, aunque con riesgo de verte como charola michoacana y mas si eras prieto como yo.
La expresión de su rostro, era incólume, sin emoción, como musa de cuadro renacentista, eso si, sin las carnes de esas musas, acá era delgada, la descripción de Serrat coincidía perfecto - Demasiados huesos dice mi padre, pero linda eso sí, y alcance a ver sus ojos, azules...si, afirme a mis adentros, es un ángel, yo no le quitaba la mirada, ni a su rostro ni a su cuerpo, ni a sus manos que aferraban un pequeño morral, como si cargara un tesoro o la raya de la semana.
Su vestimenta muy modesta sin llegar a humilde, sandalias y un vestido ligero con motivos florales, ya algo descolorido, ningún accesorio , no collares, no pulseras, aunque debajo de su rubio cabello, alcance a mirar unos pequeños pendientes, de esos como de niña, pegados a la oreja...en esas observancias estaba, cuando el transporte chillo y se detuvo, abrieron las puertas, bajo gente a empellones y subió de la misma manera, no había de otra ahí, era solo de esa manera. a empellones...volvió a chillar la mole naranja, para anunciar el cierre de la puerta y seguir su recorrido...Mi Ángel !!!!,
Ya no estaba justo delante de mi, en la algarabía bajó, y yo sin darme cuenta, de un empujón aventé a quien estaba enfrente y alcance al salir justo antes de que la puerta cerrara, ¿ Porque lo hice ? no se, luego hay cosas o actos que no se porque los hago, simplemente los hago, alce la vista , soy alto y aun así me pare de puntas, alcance a mirar su cabello, su rubio cabello, entre tanta cabellera oscura , despuntaba, ahí como a 30 metros de mi, camine , acelere el paso, la seguí, subí escalones y al fin la calle, ahí toda ellla delante de mi, sólo para mi y mi vista, caminaba apresurada, su vestido pintaba sus formas, piernas largas, torneadas, pero delgadas, cinturita y nalgas pompuditas...era un regalo a mis sentidos, la seguí y la seguí, quizás unas 3 cuadras de esas largas, con gente, con comercios, con mercantes de banqueta de esos que lo mismos te ofrecen cualquier prenda de vestir o elixir para desvestir, había de todo, ropa, alimentos, accesorios, bicicletas, moda, mujeres, mujercillas y padrotes.
Yo seguía a mi ángel por esa bulliciosa calle, ¿ Que hara, donde trabajara, donde vivira ?, a donde ira, ojala fuera empleada de algún comercio y así yo tener la oportunidad de abordarla, hoy o algún día, me emocionaba pensar en ese momento, el decirle un
¿ hola que tal ?, ¿ un hola como estas ?, ¿ hola, me recuerdas?. ¿ Hola que plan tienes hoy ?
Y de pronto la perdí, entro en una pequeña puerta roja, de esas hechas de metal con forja, de casas viejas tipo vecindad, ¿ Viviría ahí mi Ángel ?,
¿ Y si tocaba ? ¿ y si preguntaba?
Decidí esperar , quizás sólo iba de paso y saldría, quizás sólo iba a dejar algún encargo que guardaba en el morral ese al que tanto se aferraba, en eso abrió la puerta roja y ahí saliendo un Ángel ... de vestido rojo untado, blonda cabellera, tacones altos y abundante maquillaje....salí de dudas, ya sabia yo en que trabajaba mi Ángel.

Comentarios